Nos empezamos de golpe, 
nos saboreamos de prepo, 
como salidos de un cuento de amor. 
Vos venías de un viaje de mochilas cansadas, 
yo pateaba verano sin sol...
y en el escolazo de los besos, 
cantamos bingo, 
y así andamos, 
sin nada de mapas ni de candados!