NADIE ENCUENTRA LO QUE NO
ESTÁ BUSCANDO.
¿Por qué creés que vos y
yo nos encontramos? ¿desde dónde venías acercándote? ¿desde cuándo yo esperaba
que llegaras? ¿por qué yo? ¿por qué vos? ¿por qué nosotros? ¿por qué creés que
no te desviaste con otro rumbo, que no fuiste más hacia el sur, o más al norte,
o al otro lado del mar incalculable? ¿por qué pensás que me detuve para que
pudieras alcanzarme, extender las dos ramas de tus brazos, abarcarme con toda
tu ternura como diciéndome “ahora ya no te pasará nada malo, nada triste, nada
cruel; podés dejar de llorar, podés dormir con los ojos cerrados, mansamente y
al despertar, no estarás sola...nunca más estarás sola, yo no estaré solo
nunca más...” ¿por qué? Porque
los dos estábamos buscándonos[...] Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer
encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Nadie encuentra lo que no está
buscando.