Cuidame bien, que siempre me pierdo 
Quiero que estes, a mi lado esta vez;
Voy a tomar tu mano en mi mano, 
para formar un espacio mejor. 



Yo no quiero ser tu luz, por no lastimar tus ojos, quiero decirte cosas simples y no confundir tus sentidos. 
Yo no pido ser tu ángel, por no competir contigo, me alcanza solo ser tu sombra, no ser tu sol, ni tu piso.
Yo quiero darte amor... simplemente amor; yo quiero darte todo mi amor y estar contigo.
Yo no busco más de ti, de lo que pudieras darme, yo quiero estar a tu lado y poder mirar tu silencio.
Yo no quiero que me ames, si vas a empañar tu brillo, a mi me basta ser tu piedra, no ser tu piel, ni tu río. Y descubrir juntos un nuevo cielo y hacer cumplir todos tus sueños; yo quiero construir un amor eterno y compartir cada momento.







Escalo este estado de ánimo
este humor ácido y desmitificante
que me persigue por debajo y por los costados
me subo a una ola que trae calesitas
porque pasa justo
por adelante
aunque da una vuelta
y me deja otra vez donde estaba estando;
entonces me siento a esperar
que pasen los huracanes
porque desde que el paréntesis se abrió
y se cerró
(y eso está bien),
no puedo volver a encontrar la tecla
o el trazo
del punto y aparte,
y ESO sí
que no está nada bien.












9 de julio;




Tantas veces tenemos muchas cosas hermosas más allá de nuestros ojos, pero no sabemos que realmente están allí. Quizás por estar acostumbrados a las cosas de una manera, es que nunca vamos a intentar adaptarnos a otra, entonces nos quedamos en el molde, sin poder ver más allá de donde estamos o de lo que creemos (como perderse de todo lo que hay debajo de ese pozo, por saber que siempre es un simple depósito de agua y nada más).
Si a una cámara le podes cambiar el lente para ver un poco más, ¿podrías encontrar el lente que vaya a tus ojos, para poder ampliar tu vista y ver más allá que lo rutinario?
No todo es como lo ves, no todo es como creés, no todo es como vos pensás. Hay muchísimas más cosas detrás de la línea del horizonte, y no es tan difícil alcanzar a verlas...



Que daría yo por no sentir lo que siento. Por sacar los matices, los blancos y los negros. Si de todas formas no logro juntar las piezas de lo que quedó. Adentro duele, duele demasiado, sobre todo cuando creo ver venir de nuevo aquel reflejo, es increíble lo que la cabeza puede hacer, pero hay siempre un rayito de luz que te muestra la verdad.