Que daría yo por no sentir lo que siento. Por sacar los matices, los blancos y los negros. Si de todas formas no logro juntar las piezas de lo que quedó. Adentro duele, duele demasiado, sobre todo cuando creo ver venir de nuevo aquel reflejo, es increíble lo que la cabeza puede hacer, pero hay siempre un rayito de luz que te muestra la verdad.