No creo poder aguantar una hora más, esta ansiedad me acosa. Menos, un día, meses. Mis caprichos de nena de diez años gritan que te quieren acá, y mi parte más madura y adulta dice que lo mejor es que no vengas. ¿Soy una adicta? Dios. Si vinieses a mí con tu todo, sobrellevándolo sin problemas ni resistencia, no podría evitarte. Debe ser por eso que te amo tanto, porque en vos encuentro mi salvación y la tuya también.
Y cuando nos encontremos, los dos sabemos...
Necesito y depende de vos.
Hola, vos me estás viendo.
Y cuando nos encontremos, los dos sabemos...
Necesito y depende de vos.
Hola, vos me estás viendo.