Te diré que a veces me hago 
la dura para no tener que pasar
 el mal rato del rechazo, la(s) 
oportunidad(es) perdida(s) 
y el trago amargo de sentir 
la muerte a flor de piel.

Si caeré en los excesos no
es para despedirme de nadie,
es para despedirme de mí.