Se me acabó el carisma si me vieras, mi voz ya no es la misma si me oyeras. La noche es una puta divertida, pero cobra factura. Me fumo otro cigarro y la mañana me opaca como barro en la ventana, y vuelvo como siempre a recordar... que ahí se enamoró de mí. Ahí en esa silla él un día se aburrió de mí.