No voy a negar
que hay días
en los que desearía
tener, otra vez,
las mismas cicatrices,

sangrantes,
ardientes,

sobre mi piel (por vos).

Para liberarme.
para sentir.
para ver la muerte, no asustarme
y sin embargo, escapar.
de mí, como vos...

Y estar ambos, así,
huyendo de lo mismo
en distinta dirección.