25 de agosto

En la adolescencia los excesos ante el dolor están permitidos y son hasta celebrados, pero en la vida adulta no. Supuestamente mientras más crecés, es más fácil. Algunos te dicen que te tenes que tomar las cosas con más humor y calma y otros que no es para tanto. Salir de esa lógica es comprobar que, en líneas generales, lo que te piden es que sigas funcionando sin hacer mucho drama y que llores en la ducha, donde las lágrimas se confunden con las gotitas de agua. Lo concreto de la adolescencia y el sentimiento de inmortalidad de la juventud más temprana se empieza a desvanecer, no bajo el concepto de que todos vamos a morir, sino bajo la imposibilidad de seguir soportando otro golpe más y fingir que lo que tenía que superarse en tiempo record, tomate unos días, no se supera y queda ahí, crece, va ocupando lugar en el corazón hasta que no quedan más que gestos que se suponen adultos, en la forma de cinismo, la incredulidad ante el amor, el sexo sin amor, el vamos viendo, el no proyectemos nada, y ahí se forma la falsa libertad vinculada a la cama que te hace más preso del terror incluso en los límites de tu casa, ese lugar que querés compartir, pero en el cual terminás haciendo cualquier cosa, en total soledad.
Entendí que de la adolescencia me traje conmigo un montón de cosas. Cuando me gusta alguien, me gusta. Cuando quiero a alguien, lo quiero. Cuando me peleo con alguien, me peleo, cuando me separo, me separo. Convicción y arrebato. Sigo con los mismos ritos, leo las cosas veinte veces, escucho canciones en repeat, me quedo mirando la pantalla extrañada cuando no tengo respuesta, soy ansiosa, digo todo el tiempo lo que siento (hay excepciones). Me angustio, y completo frases de las otras personas, saco conclusiones que no existen. Intento develar misterios ajenos y entro en ese lugar de la misma manera que a los 15. Tengo 20 años pero no sé como son las cosas, no estoy más canchera que hace cinco años atrás. Colapso en ese mismo abismo, a mitad de camino entre la felicidad y la tristeza. Me sigo desbordando de la misma manera, mantengo inquietudes similares. Vamos viendo, relajados. No, vamos -si querés- con paciencia y con cuidado, pero con la tensión de que lo que tenemos explota. Rompamos todo, no nos escondamos en la experiencia. Todo es nuevo, todo empieza otra vez. 
Todos estos años, no me dicen quién sos vos y tampoco me advierten del efecto que podrías tener sobre mi vida y hago lo mismo que hago siempre, borro el pasado, lo que aprendí lo olvidé, lo deshago para armar otra cosa. Acá está lo que tenía para decir, esto es lo que tenía para decir.
Acepto mi destino.
Admito que es muy tarde para admitir que tengo miedo.

Jueves




A VECES, 

irte sin que te echen,

es una gran idea.






Mi vida cotidiana está llena de movimientos y ruidos y una activa vida social. Pero sin embargo, no dejo de sentir una insatisfacción malévola o ese vaciíto que.

¨


Tengo muchas cosas para escribir, pero como no sé de qué forma hacerlo para escribirlas bien, ya no tengo muchas cosas para escribir.
Si no tengo qué escribir, entonces no tengo nada.
Siento que todo lo que pensé que había aprendido, en realidad no lo sé, ni lo supe nunca.
Tengo esa certeza. Al menos.

#.


Yo no creo en eso de "ser feliz es gratis". Ser feliz cuesta mucho...
Y andá a saber si se puede.

-



Si lo que venís a darme es tu miedo,


SALÍ,

Correte
Andate
Soltame


Tuyo,
no quiero nada.

...


Suspiro y pienso... no quiero veneno en mi ilusión.

#

Lo difícil es cuando la discusión es con uno mismo, uno y todos sus miedos.
Cuando las miradas dicen más, pero no hay tiempo para verse. Es que la coraza tiene grietas, pero sigue intacta.
Andas cabizbaja, pensativa, impenetrable, y queda tanto por decir, sin decirse.
Que no le haya estado dando pelota a un blog significa, que en 6 meses nada ha estado desencajando mi cabeza, nada ni nadie me inspiró, y por último y sobre todo, estuve poco tiempo al pedo, y eso me parece que está bastante bueno.

S4lu2.

15/01/14



Todavía quedan muchos imbéciles que piensan que con ser lindo basta (según parámetros caprichosos, fútiles, temporales, mutables), con coger bien alcanza, y con tener la chota del ancho de una pierna de hipopótamo y del largo de un cuello de una jirafa adulta (preferentemente jirafo), no se puede pedir más.


El CEAP (Centro de Estudios A Pelotudos) nos informa que en un 98% de los casos en los que un hombre se manda una cagada pequeña o grande, no lo hace con su belleza, sino con su estupidez, por su inagotable ineptitud para estar vivo de forma operable (es decir, vivir sin ser un pelotudo). El restante 2% de las cagadas se las manda pensando que estaba haciendo bien. A pesar de haber separado el campo en dos cifras, los científicos del Centro, nos informan que ambas diferenciaciones (el 100%), son consecuencia de ser un imbécil.
Si dan una prueba de admisión para ser humano, la pierden.
Pensar que se conquista el mundo por ser lindo a pesar de la camisa a cuadros que parece el mantel de tu abuela (el que usa en la mesa de su cocina), o del buzo con rombos parecido a la cortina que tu tía usa en la ventana de su living, es un error tan grande como pensar que no se puede llegar a nada porque el espejo no te devuelve la imagen que esperabas recibir luego de afeitarte, depilarte, cortarte el pelo, y ponerte cosas brillantes, accesorios, no se.
Igual suerte corren los que piensan que basta con tener una buena billetera (llena), anunciar que es arquitecto, tener un buen auto, o hacer el suficiente ruido con la moto.
El informe recomienda entonces, preocuparse en primera instancia por no ser un pelotudo, y luego tunearse a gusto y antojo.
Aunque también se recomienda, antes de preocuparse por la pelotudez propia, bañarse.
Porque vivo o no, un mugriento no suma puntos.


Buen miércoles!

14/01/14


*












Odio el sentimiento cuando realmente no tenés emociones. Te sentís vacía, no estás triste, no estás feliz. No sos nada. Tu mente corre y corre, pero no podes sentir nada.
El amor es un peligro.
Para mí por ahí uno cree que está enamorado (no es mi caso), pero en realidad puede ser por debilidad, no? Debilidad, soledad, confusión, no se, decile como quieras. La gente habla siempre de amor, pero nadie sabe bien qué es.

01/01/14

Está de moda hacer un propio balance cada fin de año, y yo las sigo a todas...
Concluí, después de pensar un rato, en un balance neutro. No puedo considerar 12 meses negativos o positivos, si no me tocó vivir algo un poco trascendente. Entonces reflexiono...
Alguien me arrebató el corazón y lo reventó a tiros (metafóricamente) aunque hoy en día celebro su lenta, pero efectiva recuperación. Alguien me enseñó a ser tolerante. Por alguien aprendí a siempre asegurarme la dosis de amor propio antes que nada. Alguien me dió (y aún lo hace) mucho amor y me llenó de buenos momentos. Alguien me sorprendió. Alguien me descepcionó, y me demostró cuánto puede cambiar el ser humano, y hasta qué punto... A alguien me acerqué y supe que no podría volver a estar lejos. A alguien me aferré cuando todo estaba destruído y me mostró que nunca nunca voy a estar sola; y ahí supe que si no está o si lo pierdo, me muero.
A alguien conocí, a alguien desconocí. Pude cambiar, experimentar, aprender, ser yo.
La pasé genial, la pasé mal. Hice las cosas bien, hice las cosas mal. Me frustré y salí ganando. También perdí, tanto... Me arrepiento de cosas, otras las volvería a vivir.
No hablemos del 2014 como si fuese algo real, una persona a quien le podemos pedir deseos y futuros logros. La clave somos nosotros. Si querés un cambio, pensá y actuá distinto.
Yo me pido a mí misma: tranquilidad, seguridad y predisposición ante todas y cada situación. Te aseguro que con eso, lo demás es la tabla del 1.
#holanuevoaño.
LiBrE

Posta.

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ROMPIMOS EL AIRE ACONDICIONADO DEL MUNDO. 

...

Hoy es uno de esos días en los que escribiría una frase y la dejaría a la mitad, pero por otro lado pienso que