M.P



Y, estabas bien. Tampoco exageremos; no era la felicidad en su punto máximo, no era lo mejor para ninguno pero, estabas, como se dice... bien. Y te descuidaste dos segundos y se fue todo a la mierda, y no entendés nada; no te sale pensar otra cosa que '¿QUÉ CARAJO TE PASÓ? ¿VOS QUIÉN SOS?'. Entonces me digo a mí misma: ¿La conversación es la clave? No, claramente es el problema -uno de los tantos, digamos-. Encima buscás una justificación, y seguís sin comprender un carajo, no sabés que más hacer. Tenés ganas de putear a todos, al parecer todos tienen la culpa. No hay explicaciones claras, no hay un problema en concreto y yo sigo sin entender nada. Me siento un poco mal, ¿se nota? La cama me llama, más que nunca.


Todo se movió y es mejor quedarse quieto, pronto saldrá el sol y algún daño repondremos. Terca como soy, me quedo aquí.