Una vez que se esconda la luz y el motor deje ya de rujir,
todo aquello que dijimos tendra sentido. 
El que rie en la barra de un bar, y el que muera en el fondo del mar,
se encontraran caminando por el mismo camino. 
Mientras tanto volvemos a hablar y la noche ahí esta

y yo se que mañana nos puede tocar estar juntos 
o escapar por el mundo, es mejor esperarte.