Último
día del 2011, año nuevo, vida nueva, gente
nueva, cambios en sí: de aires, de pensamientos, de rutinas, de horarios. Tengo
el presentimiento de que se viene con todo y no queda más que saber disfrutarlo
de la mejor manera posible. Para hacer un balance, quiero dejar sabido que mi
2011 fue un año sumamente importante, por tantas cosas que me pasaron, viví
momentos increíbles, los preparativos, mi viaje a Bariloche, la graduación, esos
viernes y sábados freepaseros, todas las salidas en general, los últimos meses
en el colegio, terminarlo, conseguir la tan esperada beca, la unión con
esos compañeros de curso que hoy puedo considerar que fueron mi segunda
familia, conocer a personas espectaculares con un corazón enorme, entre ellos,
el Rejunte; darme
cuenta del verdadero significado de la amistad, aprender de mis errores
(supongo). Fueron 12 meses de ‘puro baile’, inesperados, y más que obvio i n o l v i d a b l e s. Creo no arrepentirme de
nada de todo lo que viví/hice/dije/pensé, lo disfruté como no disfruté ningún
otro, y aprendí cosas que nunca pensé que iba a aprender, quizás sea mucho
decir, pero a veces siento haber madurado bastante gracias a muchas, tanto personas,
como situaciones que me tocó enfrentar. Valoro y estoy eternamente agradecida con cada persona que me bancó, que
me entendió en mis mambos, que me acompañó en los mejores momentos, y en definitiva, con todos los que compartieron conmigo el año que hoy se va, un año, que sin lugar a dudas, es para llevar en
mi memoria por el resto de mi vida. Les deseo todos los éxitos que se merecen para este año, disfrutenlo y vívanlo como si se vendría el fin del mundo realmente:) gracias otra vez, y felíz 2012 para todos!
