Respiro uno, pienso, respiro dos, parpadeo, respiro tres, te extraño, suspiro, respiro cuatro, parpadeo. ¿Dónde estás y por qué carajo te llevaste todo lo que tenía en el corazón? grito y vuelvo a respirar. ¿Amabas? ¿En serio? sé que sí. Mientras entre el respiro dos y cuatro corren segundos, entre el millonésimo respiro y el que le sigue al cuatro está corriendo mi vida, y todavía no sé donde estás.