Si somos nosotros los que ponemos un punto final a una relación es siempre porque hay algo que está faltando o no es suficiente.
Algo no alcanza:
Necesitamos más honestidad.
Más atención.
Más cariño.
Más paciencia.
Más calma.
Creemos que a pesar de que todo hecho o sentimiento nos une con el otro, necesitamos progresar y conseguir alguien más, dispuesto a dar tanto como recibe. Lo racional de cada uno nos lleva a pensar que: merecemos alguien mejor. Pero, ¿hay algo más importante que el amor? ó ¿que al menos nos llene tanto como él?